El mercado más antiguo de Pamplona abre sus puertas cada día a las 8 de la mañana. A las 10:30 ya está abarrotado.
Las pescateras se hacen la competencia, pero saben cómo ganarse a su público. No les sorprenden los flashes y continúan con su trabajo, con su día a día.
"Si tú vinieras a cenar esta noche conmigo
yo compraría un pescado y una botella de vino.
Lo pondría tres horas antes en mi sazón secreta
y llenaría la casa con unas cuantas velas"http://www.youtube.com/watch?v=hOfzR-Mb2bAEncontramos de todo: fruta, calabazas y algún que otro posible futuro vendedor muy atento para no perderse ningún detalle.
Todos vienen y van, se paran, piensan en si merece la pena comprar esto o aquello. Comparan precios, sonríen e intentan colarse. Pasan el tiempo, se entretienen, sujetan bolsas. Rutina diaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario