21 nov 2011


¿Qué imagen tenemos de la mujer en África? Angéle Etoundi Essamba nos intenta explicar a través de sus fotografías que estamos muy equivocados con nuestra percepción sobre la vida africana, intenta mostrar toda su belleza. A través de su trabajo intenta mejorar la vida de las mujeres africanas. Muestra la riqueza del país, la cultura en todo su esplendor.

Esta artista nació en Douala (África), pero toda la educación la recibió en París y en los Países Bajos. En este último estudió en Nederlandse Fotovakschool. Sus fotografías han sido reconocidas por todo el mundo. Además, tiene una larga trayectoria en fotografiar a mujeres de color, labor por la que se la reconoce especialmente.

Precisamente de esto trata la exposición del Museo de Armas de la Ciudadela de Pamplona. De las mujeres africanas. Se ha podido acudir del 20 de octubre al 20 de noviembre del 2011. Angéle deja atrás en esta exposición los estereotipos sobre las mujeres negras. Su multiculutralidad le ayuda con su trabajo. No todo es pobreza, tristeza, enfermedad. Las mujeres africanas tienen un papel muy importante en la sociedad, ya que son fuertes, trabajan duro y son, en muchas ocasiones, las que mantienen a sus familias. Son el pilar que mantienen la cultura africana, imprescindibles. Sus fotografías son muy humanísticas, y resalta los valores de la comunión, la solidaridad, la igualdad. La moda también adquiere especial importancia, como símbolo de libertad, de alegría, de independencia de la mujer y de querer cuidarse.

Exalta los colores, y tanto es así que hasta integra el blanco y negro. El contraste entre los colores que utiliza llama mucho la atención, y sabe cómo utilizar las sombras y la luz en cada momento. Así consigue transmitir lo que quiere.

Pero lo que esta artista hace no es solo intentar que reflexionemos acerca de la identidad de la mujer en África. También pretende ayudar a todas aquellas chicas de la calle a través de la Fundación Essamba home (que creó en el año 2009). Pretende conseguir la reinserción social de estas jóvenes y mejorar sus condiciones de vida mediante el arte. En la fundación pretende que estas jóvenes recuperen su dignidad con el arte. Para ello, ha intentado rodearse de intelectuales y más artistas, y así conseguir la notoriedad que busca. Además, tienen que conseguir acercarse a las jóvenes (cosa que no es sencilla) y encontrar soluciones apropiadas para cada una de ellas.

Por los pasillos de Fcom


14 nov 2011

Reflejos






Yo que sentí el horror de los espejos 
no sólo ante el cristal impenetrable 
donde acaba y empieza, inhabitable, 
un imposible espacio de reflejos 

sino ante el agua especular que imita 
el otro azul en su profundo cielo 
que a veces raya el ilusorio vuelo 
del ave inversa o que un temblor agita 

Y ante la superficie silenciosa 
del ébano sutil cuya tersura 
repite como un sueño la blancura 
de un vago mármol o una vaga rosa, 

Hoy, al cabo de tantos y perplejos 
años de errar bajo la varia luna, 
me pregunto qué azar de la fortuna 
hizo que yo temiera los espejos. 

Espejos de metal, enmascarado 
espejo de caoba que en la bruma 
de su rojo crepúsculo disfuma 
ese rostro que mira y es mirado, 

Infinitos los veo, elementales 
ejecutores de un antiguo pacto, 
multiplicar el mundo como el acto 
generativo, insomnes y fatales. 

Prolonga este vano mundo incierto 
en su vertiginosa telaraña; 
a veces en la tarde los empaña 
el Hálito de un hombre que no ha muerto. 

Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro 
paredes de la alcoba hay un espejo, 
ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo 
que arma en el alba un sigiloso teatro. 

Todo acontece y nada se recuerda 
en esos gabinetes cristalinos 
donde, como fantásticos rabinos, 
leemos los libros de derecha a izquierda. 

Claudio, rey de una tarde, rey soñado, 
no sintió que era un sueño hasta aquel día 
en que un actor mimó su felonía 
con arte silencioso, en un tablado. 

Que haya sueños es raro, que haya espejos, 
que el usual y gastado repertorio 
de cada día incluya el ilusorio 
orbe profundo que urden los reflejos. 

Dios (he dado en pensar) pone un empeño 
en toda esa inasible arquitectura 
que edifica la luz con la tersura 
del cristal y la sombra con el sueño. 

Dios ha creado las noches que se arman 
de sueños y las formas del espejo 
para que el hombre sienta que es reflejo 
y vanidad. Por eso no alarman.


Jorge Luis Borges. Los espejos.

Iruñea







9 oct 2011

De bodegones va la cosa

Podemos encontrar de todo. Podemos crear nuestra propia historia. Podemos dejar volar nuestra imaginación por un mundo desconocido. ¿O es más bien conocido? 




 



Amatxi


(Texto de Asier Barandiarán)

"El 10 de junio de 1973 se celebró en Oiartzun (Guipúzcoa) un homenaje a un bertsolari. A este acto fue invitado Xalbador, el pastor de Urepel (Baja Navarra). Cuando le tocó su turno, se acercó con solemnidad al micrófono. Su figura mostraba a un hombre sereno y rebosante de confianza. Don Juan Mari Lekuona fue el encargado de comunicarle el tema sobre el que debía cantar de un modo improvisado: “Xalbador, éste es tu tema, las manos de la abuela, “amatxiren eskuak”. Tras unos segundos de concentración empezó a cantar con una melodía suave y nostálgica:

Aizu, amona, aspaldian zu etorri zinen mundura,
ta zure baitan ibili duzu zonbait-zonbait arrangura;
nik ikustean begi xorrotxez zuk duzun esku zimurra,
laster mundutik joanen zarela etorzen zeraut beldurra.

Escucha abuela,
hace ya mucho tiempo que viniste al mundo,
y en tu interior has pasado muchas preocupaciones.
Al contemplar con mi fina mirada esas queridas manos arrugadas,
me viene un temor de que pronto tendrás que dejar este mundo.

Los oyentes no esperaban esta salida. Mirando a Xalbador podrían asegurar que no es un ejercicio de erudición y rima el de éste buen pastor. En su cara parecía vislumbrarse una añoranza de esa “amatxi”. Xalbador, sin cambiar el gesto grave y profundo de su rostro, canta su segundo bertso:

Beste amatxi asko ikusi izan ditut han-hemenka,
Jainkoa, otoi, ez dadiela gaukoan eni mendeka:
zure eskuak ez bitza, otoi, behin betiko esteka,
semeatxiak hain maite baitu esku horien pereka.

He visto en todo el mundo a otras muchas “amatxis”,
Señor, por favor, que me perdonen hoy lo que digo,
que tus manos, “amatxi” mía, no se agarroten nunca,
pues éste tu nieto tanto ama las caricias de esas manos arrugadas.

Cuando los oyentes todavía no se habían repuesto de la emoción, Xalbador lanzó al aire su tercer bertso:

Ene amatxik mundu guzian ba ote zuen berdinik?
Dudatzen nago hardu dukeen nehoiz atseginik;
orai eskuak ximurtu zaizko zainak hor dazura urdinik,
eta ez dago arritzekoa horrenbeste lan eginik.

Mi “amatxi” en todo el mundo ¿acaso tendría una igual?
estoy dudando de que alguna vez hubiese tomado un descanso,
ahora se le han envejecido las manos,
y sus venas azules las tiene ahí a la vista,
no es de extrañar... ¡tanta labor han hecho!

Xalbador con esa mirada suya perdida en el horizonte está viendo a su abuela trabajando, hilando la lana, cuidando la olla en el fuego, meciendo la cuna de su nieto, desgranando las mazorcas de maíz o las cuentas del rosario. Una abuela, con unas manos arrugadas, que fue la memoria de esa comunidad familiar."








Maite zaitut.

25 sept 2011

Mercado de Santo Domingo


El mercado más antiguo de Pamplona abre sus puertas cada día a las 8 de la mañana. A las 10:30 ya está abarrotado.

                                     

Las pescateras se hacen la competencia, pero saben cómo ganarse a su público. No les sorprenden los flashes y continúan con su trabajo, con su día a día.


"Si tú vinieras a cenar esta noche conmigo
yo compraría un pescado y una botella de vino.
Lo pondría tres horas antes en mi sazón secreta
y llenaría la casa con unas cuantas velas"
http://www.youtube.com/watch?v=hOfzR-Mb2bA




Encontramos de todo: fruta, calabazas y algún que otro posible futuro vendedor muy atento para no perderse ningún detalle. 


Todos vienen y van, se paran, piensan en si merece la pena comprar esto o aquello. Comparan precios, sonríen e intentan colarse. Pasan el tiempo, se entretienen, sujetan bolsas. Rutina diaria.